El Teletrabajo en España
¿Se quedará entre nosotros?

El Teletrabajo en España<br>¿Se quedará entre nosotros?
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Aunque el teletrabajo en España no estaba tan extendido como en otros países de la región, el confinamiento debido a la pandemia causada por el Covid-19, hizo que la fuerza laboral española que trabaja a distancia, aumente de 4,8% en el 2019 (de acuerdo con Eurostat) a 30% dependiendo de la ubicación. Por ejemplo, el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas, informó que de acuerdo con una encuesta de la Generalitat Valenciana, el 34% de los trabajadores afirmó estar teletrabajando.

Es importante señalar, que la mayoría de las empresas y de los empleados, han adoptado los cambios de forma proactiva y eficaz, facilitando la ejecución de las tareas y la colaboración. En especial, resalta el esfuerzo realizado por las pymes españolas.

Sin embargo, para muchas personas, el trabajo remoto también ha generado altos niveles de estrés y una reducción de la productividad. Esto se debe a la falta de regulaciones y límites. Por ejemplo, en algunos casos, la conexión laboral ocurre las 24 horas del día.

¿Podemos decir que el trabajo remoto obligado por las circunstancias es teletrabajo? ¿Podemos hablar de transformación digital? La realidad es que el teletrabajo es mucho más que trabajar en casa, se trata de tecnología, bienestar social, leyes y una excelente administración.

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El teletrabajo en España

Al inicio del confinamiento, empresas de todo tipo y tamaño se vieron en la obligación de implementar el trabajo remoto y en muchos casos, mejoró notablemente la velocidad, la innovación y la satisfacción de sus empleados.

Además, se reducen costes de oficina y muchas personas se benefician (especialmente las mujeres) al lograr equilibrar el trabajo con los roles familiares e incluso, se observó un aumento en la productividad.

Algunos analistas consideran que el Covid-19 ha creado una especie de máquina del tiempo que está llevando a las empresas al futuro digital.

Por consiguiente, es muy probable que el teletrabajo sea una opción creíble a largo plazo, tanto para empresas como para empleados.

Una vez que termine la pandemia, las empresas deberán decidir si sus empleados deben regresar a la oficina o continuar haciendo su trabajo de forma remota.

Son muchos detalles a solucionar y uno de ellos, es la forma de regular a este tipo de trabajo. Por ejemplo, Facebook publicó los requisitos de trabajo para un «Director de trabajo remoto» y aquí en España, el Ministerio del Trabajo y Economía Social Español comenzó a analizar el tema y ha redactado el “borrador” de una nueva ley para regular el teletrabajo español. Así lo dio a conocer el periódico “El país”, el pasado mes de junio, quien además informó que el nombre tentativo de la nueva ley es “Ley de Trabajo a Distancia”.

Estudios realizados por varios expertos, indican que a la mayoría de los españoles le gusta el teletrabajo y el 93% de ellos espera que se mantenga así cuando termine el confinamiento. La razón de mayor peso, es no tener que desplazarse y un mejor aprovechamiento del tiempo. Además, se unen factores familiares como poder comer comida casera, disfrutar en familia y levantarse más tarde.

El trabajo remoto y sus aspectos negativos

De repente, miles de trabajadores españoles se levantan de la cama y se dirigen a oficinas improvisadas en sus casas. Muchos ni siquiera se levantan de la cama y la idea de volver a la oficina les parece una locura.

Sin embargo, la realidad es que el trabajo a distancia es una actividad que lleva años dentro de una burbuja, no es un tema nuevo.

Actualmente, la mayoría de empleados españoles que trabajan en casa se sienten bien y las empresas comienzan a adaptarse y a entender los beneficios.

Pero es poco probable que todos se queden en casa.

Seguramente, sí habrá una cantidad importante de personas que lo podrán hacer, pero un gran porcentaje, volverá a sus oficinas en lo que termine la pandemia.

Esto se debe a que para ciertas actividades, las reuniones vía Zoom o canales de Slack, no son beneficiosas y pueden afectar el trabajo en equipo corporativo.

En cuanto a los factores negativos, tenemos por un lado a algunos empleadores que se consideran más capaces de administrar a sus empleados cuando estos se encuentran dentro de la empresa. Y por el lado de los trabajadores, ocurre que a veces, ir a la oficina es la forma de escapar de las tensiones domésticas. Además, en ocasiones, echan de menos socializar, se sienten aislados profesionalmente y temen quedarse estancados.

Estudio económico

En noviembre del año pasado, Springer Nature Switzerland publicó un estudio realizado por los economistas Younghwan Song y Jia Gao, que indica que muchos de los empleados que trabajaban de forma remota tienen más estrés que los que están en la oficina. Probablemente, se deba a que en algunas ocasiones, el teletrabajo acrecienta los conflictos familiares y dificulta la concentración.

En tal sentido, la ubicación geográfica y las diversas limitaciones tecnológicas como la falta de internet de banda ancha y el óptimo funcionamiento de las telefonías nacionales; suponen una barrera para desarrollar una fuerza de trabajo a distancia.

De vuelta a la oficina

El teletrabajo en España no será definitivo para todos.

Muchos volverán a la oficina, lo que significará en muchos casos, reiniciar y hasta reinventarse. En definitiva, la situación actual ha evidenciado nuestra capacidad para equilibrar la resiliencia, la adaptabilidad y la predicción.

Empleadores y empleados españoles, que vuelvan a sus sitios de trabajo, deberán reorganizar el negocio para un futuro diferente, para la nueva realidad.

Muchas empresas tendrán la tarea de iniciar el negocio más que de reiniciarlo. Deberán administrar como si se tratase de un nuevo negocio. ¿Dónde están los clientes? ¿Cuáles son sus necesidades? ¿Cómo gestionar los procesos comerciales?

Incluso, las empresas han descubierto en esta nueva realidad, que ya no es necesario realizar algunos trabajos.

El teletrabajo en España ¿se quedará entre nosotros?

Son muchos aspectos a tener en cuenta. Por ejemplo, la seguridad de los datos, la disponibilidad de tecnología, una infraestructura adecuada y la formación de todos los miembros de la organización.

No se trata de trabajar en casa por una situación de emergencia, eso no es teletrabajo. Se trata del trabajo remoto bien planificado, gestionado y regulado.

Hasta hace un par de años, España estaba casi al final de la lista del desarrollo del teletrabajo en Europa y es a raíz de la pandemia, que cambia drásticamente la situación. Es decir, no es un cambio bien planificado ni regulado.

De acuerdo con Economistas de la Universidad Complutense y de la Universidad de Oxford, a pesar de que España es vulnerable debido a que depende del turismo, la hostelería o la construcción, la pandemia logró implantar el teletrabajo en España. El resultado del análisis que reportaron en mayo de este año, arrojó que el 32% de los trabajos en España se pueden hacer desde casa. Sin embargo, indica que España ocupa la quinta posición  entre los países de la Unión Europea peor preparado para el teletrabajo. También revelan que la posibilidad del teletrabajo español depende de la región en la que se habita, la edad, el sexo, el tipo de contrato o la formación.

Para que el teletrabajo en España se masifique, los directivos de las empresas deberán liderar y gestionar el cambio, optimizando lo que ya han estado haciendo en estos meses de confinamiento y motivando a los empleados hacia esa nueva forma de hacer las cosas.

Palabras finales

El cambio en España sí es posible pues muchos empleadores y empleados españoles ya han cambiado sus sistemas, se han formado y hasta han cambiado sus hábitos personales para adaptarse.

Las desventajas expuestas en este artículo, no sugieren de ninguna manera, que el teletrabajo desaparecerá por completo cuando pase la pandemia.

Para muchos, el trabajo remoto ha resultado beneficioso y lo seguirá siendo. Incluso, podría ocurrir que muchos trabajadores se resistan a volver a las oficinas.

Por supuesto, algunos trabajos no se pueden hacer en casa y regresar al lugar de trabajo es necesario para la recuperación del país.

La mayoría de las empresas españolas no cambiarán de forma profunda sus modelos de negocios, pero sí han descubierto que necesitan cambiar y actualizarse.

Definitivamente, volver al trabajo tendrá un nuevo significado y esperemos que sea para lograr que las empresas sean más fuertes y resistentes.